En cuanto se realiza un pedido, este se envía automáticamente a nuestro almacén y a nuestros socios de impresión para que la producción pueda comenzar sin demora. Esto nos permite enviar los pedidos rápidamente, pero también significa que las cancelaciones son sensibles al tiempo y, lamentablemente, no siempre son posibles.
Si se pone en contacto con nosotros inmediatamente después de realizar su pedido, siempre haremos todo lo posible por detenerlo. No obstante, incluso cuando un correo electrónico se envía de forma inmediata, existe un breve retraso hasta que llega a nuestro equipo de atención al cliente, y posteriormente se requiere tiempo adicional para contactar con el almacén e intentar cancelar el pedido de forma manual. Durante este proceso, el pedido puede haber entrado ya en producción o haber sido preparado para su envío.
También es importante saber que las actualizaciones del estado del envío no siempre se muestran en tiempo real. Una vez que el pedido ha salido de nuestro almacén, pueden pasar varias horas antes de que la información de seguimiento se actualice. En muchos casos, la primera parte del transporte se realiza en camión sin seguimiento, lo que significa que el pedido puede estar ya en camino aunque la página de seguimiento aún no lo muestre como en tránsito.
Siempre intentamos cancelar los pedidos cuando es posible, ya que es de interés para todos evitar envíos y devoluciones innecesarias. Dicho esto, una vez que un pedido ha entrado en producción o ha salido del almacén, lamentablemente ya no podemos cancelarlo.
Si no es posible cancelar el pedido a tiempo, se entregará según lo previsto, y por supuesto podrá devolverlo conforme a nuestra política de devoluciones una vez recibido.
Si necesita solicitar una cancelación, póngase en contacto con nosotros lo antes posible después de realizar su pedido y siempre revisaremos qué se puede hacer.